Las vacaciones son un momento esperado por todos, ya sean estudiantes, trabajadores o cualquier persona que necesite un tiempo para descansar y divertirse. Existen vacaciones para todo tipo de gustos: están las lujosas en hoteles resort todo incluido, las aventureras como un safari en el desierto, o las escapadas urbanas para conocer nuevas ciudades y salir de compras.

Los destinos más visitados suelen ser playas, montañas o sitios con gran atractivo turístico como museos, conciertos, festivales, historia y cultura. En esta categoría destacan ciudades como París, Londres, Nueva York, Roma y Berlín. Muchas personas sueñan con visitar Europa, considerada la cuna de las grandes ciudades, aunque, en realidad, cada país del continente tiene su propio encanto.
Uno de esos tesoros por descubrir es la República Checa, ubicada en el corazón de Europa. Su capital, Praga, ha conquistado el corazón de miles de personas gracias a su combinación única de monumentos, museos, parques, vida nocturna, festivales y conciertos. Además, es famosa por su fuerte tradición cervecera. Pero si eres amante de la cerveza y el buen beber, hay una ciudad que no puedes dejar fuera de tu itinerario: Pilsen.
La ciudad de Pilsen tiene una larga historia en la elaboración de cerveza. Los primeros registros datan de finales del siglo XIII, y aún hoy se conservan vestigios de aquella época en los sótanos que se encuentran bajo el Museo de la Cerveza. La famosa cerveza estilo Pilsen debe su nombre precisamente a este lugar. Se trata de una lager rubia con aroma floral, baja graduación alcohólica y un rotundo sabor a malta, que se bebe con abundante espuma.
Sus características distintivas provienen del uso del lúpulo Saaz, la técnica de maceración por decocción y, sobre todo, el tipo de agua con bajo contenido de minerales que se encuentra en Pilsen.
La cervecería Pilsner Urquell, heredera de la receta original de los creadores de este estilo, produce hoy millones de litros que se exportan a todo el mundo. Además, ofrece un recorrido imperdible de 100 minutos por su planta, ideal para aprenderlo todo sobre esta cerveza que es inspiración de dos tercios de todas las cervezas que se elaboran en el mundo.

Durante tu visita a la ciudad, vale la pena reservar un par de horas para realizar este tour. El circuito comienza cuando el grupo se sube a un autobús que los lleva a la planta de embotellado, con capacidad para procesar hasta 120 mil botellas por hora. A partir de ahí, se recorre toda la historia, el proceso de producción y, por supuesto, se incluye una degustación.
Todos disfrutamos de unas vacaciones en lugares únicos, pero si quieres vivir una experiencia auténtica, en una ciudad pequeña sacada de un cuento de hadas, con un ambiente vibrante y una tradición cervecera inigualable, Pilsen —la ciudad y la cerveza— son tu mejor opción.

Fuentes: Turismo Cero, Revistago